Vacaciones en pareja ¿separación segura?
March 11th, 2008Es hermoso esperar todo un año de arduo trabajo o de arduo estudio, y llegar al período más deseado de descanso: las vacaciones.
Se planean durante meses, se ahorra dinero para darse todos los gustos y si estamos en pareja, soñamos con las mejores y más paradisíacas vacaciones, yendo a la playa, al río o a las montañas.
De paseo, de relax, de aventura o de descanso absoluto, las vacaciones suelen despertar ciertos climas de tirantez entre los integrantes de una pareja.
¿Cuál es la causa?
Bien, como en el mundo en que vivimos en la actualidad nos tiene corriendo absolutamente todo el día, con tensiones, responsabilidades, stress y contacto social obligado, los tiempos que maneja la pareja son bastante magros o bien son de ciertas horas que se comparten, en general, para el descanso.
El problema de las vacaciones llega cuando se tiene todo el tiempo del mundo disponible y se comparten todas las horas con la pareja, las de descanso y las otras, las de paseo y recreación.
Durante once meses la pareja ha compartido pocas horas al día o a la semana, pero este mes se hace interminable en algunos casos, puesto que no están acostumbrados a estar juntos tantas horas y encima sin tener que hacer.
Las vacaciones sirven muchas veces para darnos cuenta de cómo es nuestra pareja, de cómo se comporta a diario y de todos los detalles que durante el año laboral no se pueden ver por el poco tiempo.
Decía que las vacaciones sirven de medidor, de prueba piloto de una convivencia, donde se comparten las horas del día a pleno y donde no podemos pegar un portazo o bien un cuelgue de teléfono al primer enojo.
En muchas parejas las vacaciones hacen las veces de un reafirmante del amor que se tienen los integrantes, pero otras veces hacen lo contrario y mediante esta experiencia, muchas deciden separarse, sencillamente porque no están a gusto conviviendo con su pareja y porque descubren “secretos” que antes no conocían.
Es un buen período de prueba, tanto para reafirmar el amor, para conocerse mejor, y para cambiar ciertas actitudes que puedan presentarse si la pareja quiere seguir en ruta.
